Clásico es Clásico

by Eliécer Arias Sánchez | Posted on martes, abril 4th, 2017

“Clásico es Clásico”, es una frase un tanto manida, pero hecha realidad muchas veces.

Por más que se hable del Clásico tal o cual, este Alajuelense vs Saprissa no tiene parangón. Se habló de una diferencia tan marcada a favor de los morados que le metía miedo a cualquiera, era tan fuerte la desigualdad que sólo en puntos había 18 a favor de los de Tibás, ni se diga de posiciones, uno líder y el otro colero, al final no valió de nada.

Saprissa consolidado y el otro metido en un mar de dudas. Algunos habían firmado un acto triste, alejado de toda posibilidad, sin embargo, apareció un equipo sin prejuicios y lleno de ambiciones, en el campo el pánico fue del monstruo que nunca se pudo meter al juego, ni salir de la oscuridad, mientras a la Liga muchos la vestían de luto para este juego.

También hubo pronósticos que anunciaban un Morera Soto desolado, se adelantó que no llegaría gente al estadio y casi se llena. El liguismo respondió y el equipo hizo lo propio en el campo.

Si hacemos una autopsia de este último Clásico, llegamos a la conclusión que el campeón nacional fue ciego en el campo y no se le vio la mejor cara; no porque no quisieron, sino porque la Liga los superó de cabo a rabo.

El Saprissa parecía rebosante de salud, pero terminó enfermo, goleado y perdiendo el liderado. No faltaron los enredos arbitrales, se pitaron dos penales que para algunos no eran, pero al final resultaron peccata minuta.

El intenso tráfico en territorio morado demuestra la superioridad rojinegra. En este juego se evidenció el orgullo y la rabia que sacaron los futbolistas para darle una alegría a sus parciales, ayunos de satisfacciones en casi todo el torneo. Alajuelense jugaba como campeón y Saprissa no reaccionaba. La comunión entre las gradas y los actores manudos se dio desde el arranque y terminó con una fiesta local. Un lenitivo a las esporádicas emociones que han vivido en el actual torneo.

Los liguistas saben que sus posibilidades numéricas son tan ínfimas que no se ven ni con telescopio. Por supuesto los morados pueden seguir con el discurso que siguen de primeros acompañando al ascendente, e intratable equipo caribeño.

El triunfo de la Liga, la victoria de Limón y el gane rojiamarillo pone al rojo vivo la pelea por el venerado liderato, que es la esencia de la primera fase del torneo.

Leonel Jiménez Rojas, periodista.

About the Author