Camino a la Copa de Bronce.

by Eliécer Arias Sánchez | Posted on lunes, julio 17th, 2017

Ha finalizado la primera fase de la Copa Oro marcada por la ausencia de la mayoría de “estrellas” en las selecciones, falta de gol y espectáculo. Sin duda una copa más devaluada de lo que podíamos esperar.

Aunque resulte paradójico y estén eliminadas, algunas selecciones como Guayana Francesa, Martinica y Curazao han llenado la retina de buen fútbol, dejando ver porqué quedaron fuera Haití, Trinidad y Tobago y Cuba.

Siempre se verá como una proeza que estas selecciones, participantes en Copa Oro, logren llegar a cuartos de final, y que puedan encontrar un incentivo económico, como lo hizo Guadalupe en el año 2009.  Aún así, lo que parecía un trampolín fácil para algunos de los más “pintados”, desencadenó en sufrimiento al final.

Son muchas las debilidades de este torneo regional. Una Copa Confederaciones que se atraviesa en pleno desarrollo del Torneo de nuestra área. Un extenuante movimiento con grandes distancias y con fuertes cambios de temperatura. La participación de selecciones que no están afiliadas a la FIFA y que se les permite participar de forma antirreglamentaria. Una premiación paupérrima que difiere enormemente de los ingresos por taquillas, patrocinios, derechos de televisión y otros.

Autorizar una lista de 40 jugadores es un sin sentido, aunado a que los seleccionadores pueden convocar y cambiar una buena parte de jugadores una vez finalizada la primera ronda, tal y como lo ha hecho Costa Rica, Honduras  también Estados Unidos, combinado que realizó un llamado de seis de sus más connotados futbolistas. Falta más atractivo, más emoción y mayor seriedad. Siempre ha estado fríamente calculado para que Estados Unidos y México lleguen a la final.

No puede la CONCACAF basar esta copa a sólo dinero, tiene que hacer una eliminatoria seria en el Caribe, donde clasifiquen máximo dos, igual en Centroamérica un máximo de tres y tener uno o dos invitados de Suramérica o Europa. A este torneo le urge mayor nivel competitivo o nos quedaremos con una Copa Oro, mediocre y aburrida.

Esa voracidad económica de la CONCACAF  y la FIFA tiende a agotar una fuente de riqueza que está siendo mal dirigida, mal empleada y que puede llevar al desencanto.

La Copa Oro era un torneo exigente, y requiere recuperar su hegemonía, eso le corresponde a la dirigencia de CONCACAF, que por ahora se muestra blandengue y permisiva.

Leonel Jiménez Rojas, periodista.

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