El arbitraje y las barras.

by Eliécer Arias Sánchez | Posted on lunes, agosto 28th, 2017

Luego del triste y paupérrimo arbitraje del Súper Clásico, donde el árbitro lo llenó de decisiones erradas y además ensució un espectáculo que pudo tener un trámite diferente, es claro que la comisión de arbitraje se equivocó en su designación.

El árbitro Ricardo Montero se convirtió en actor preponderante debido a la cantidad de yerros cometidos y que terminó con serias polémicas. Dichosamente el escenario era totalmente rojinegro en un 95 %, ésto hizo que no se dieran hechos graves con la exaltación que pudo haber provocado este caos arbitral, con invasión de cancha o lanzamiento de objetos y otros.

Fue todo un coctel de equivocaciones, falta de conducción, sin autoridad, ausente en las jugadas polémicas. Se quedó en el centro del campo en la primera ofensiva de Saprissa que provoca la anotación morada cuando le roban el balón al portero manudo que se equivocó abusando de una condición técnica que no tiene. Eso sí, para luego convertirse en la gran figura del partido con sus enormes intervenciones.

En líneas generales le quedó muy grande a Ricardo Montero el Clásico al permitir también un gol con ayuda del antebrazo de Mc Donald.

Cómo quisiéramos escuchar a la comisión de arbitraje señalar que hay una fuerte sanción y que se diga que se mantendrá alejado por largo tiempo, sólo así se verá que hay transparencia en esta labor que evidencia la escasez de árbitros de calidad.

Es claro que Alajuelense ganó bien, que no tiene ninguna culpa de un arbitraje tan desastroso como ha ocurrido algunas veces en otros estadios. Los rojinegros presentaron un escenario maravilloso que hizo regresar el crédito y la felicidad de sus parciales, quienes respondieron a sus tres ídolos con creces llenando al tope el Morera Soto. Sin duda el “Pato” le dio un toque positivo a su equipo e hizo debutar a cinco jóvenes en su primer Clásico, realizando cambios oportunos para jugar un gran segundo tiempo.

Cien puntos para la dirigencia, que seleccionó de la mejor manera al homenajeado, Marvin Gordon, un representante natural de los aficionados decentes que aman la divisa rojinegra.

Demos gracias a DIOS que esto no terminó mal, como tristemente ocurrió con el grupo de “desadaptados” que se enfrentaron con instinto criminal en la ciudad de las brumas.

Leonel Jiménez Rojas, periodista.

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