Millones de seguidores del baloncesto se mantienen a la espera de que comience una nueva temporada de la NBA para disfrutar de más acción al más alto nivel.
Sin embargo, durante las últimas horas salió a la luz una mala noticia relacionada con el presente de un exjugador que vive un complejo estado de salud.
Se trata de Jason Collins, quien tuvo un paso por Memphis Grizzlies, Boston Celtics, Minnesota Timberwolves y Brooklyn Nets, entre otros clubes.
Además, dejó una huella imborrable en la lucha de la inclusión, resaltando por ser el primer basquetbolista de la liga en declararse abiertamente homosexual.
Pero hoy en día, hace noticia tras ser diagnosticado con un cáncer cerebral, sufriendo un giro lamentable en su vida y marcando un hito para el futuro.
A través de un comunicado oficial, desde la National Basketball Association señalaron que Collins, de 46 años, se encuentra bajo tratamiento médico y pidió cautela a la hora de difundir detalles de su vida privada.
“Jason y su familia dan la bienvenida a su apoyo y oraciones, y piden amablemente privacidad mientras dedican su atención a la salud y el bienestar de Jason”, comentaron.
En su última etapa como jugador decidió usar el dorsal 98, un homenaje a Matthew Shepard, estudiante asesinado en 1998 en un crimen de odio que generó cambios legislativos en Estados Unidos.
Tras su retiro, continuó ligado a la NBA a través del programa social NBA Cares y participó en iniciativas para promover la inclusión.

