Keylor Navas brilló el jueves en el partido de ida de la final del fútbol mexicano. El 0 x 0 fue gracias a las intervenciones providenciales del tico, alabadas por propios y extraños.
El guardameta costarricense voló de palo a palo, se empleó a fondo y volvió a demostrar sus reflejos felinos para salvar a su equipo.
Los felinos basaron su estrategia de juego en la seguridad defensiva, pero quedó en evidencia su poca claridad ofensiva, ya que apenas generaron una ocasión realmente peligrosa en todo el partido.
Fue hasta el minuto 61 cuando Pumas logró inquietar con verdadero peligro el área rival, en un partido en el que Cruz Azul fue superior durante gran parte del trámite.
Con el 0-0 definitivo, la serie queda completamente abierta y todo se definirá el próximo domingo en Ciudad Universitaria, a partir de las 7:00 p. m.

