El presidente argentino, Javier Milei, salió al paso de la controversia internacional generada tras la exhibición de una bandera con el mensaje “Las Malvinas son argentinas” durante los festejos de la selección tras vencer a Inglaterra en el Mundial 2026, asegurando que su gobierno avanza por la vía diplomática hacia la recuperación del territorio en disputa.
A través de su cuenta de X, el mandatario lanzó duras críticas contra el gesto de los jugadores argentinos y afirmó que el reclamo de soberanía se encuentra en una nueva etapa.
“Mientras algunos se dedican a hacer berrinches propios de un adolescente termo mononeuronal, nosotros por la vía diplomática cada día estamos más cerca de la recuperación de las Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur y el espacio marítimo circulante”, escribió Milei.
Sus declaraciones respondieron a una publicación que destacaba las declaraciones del dirigente republicano estadounidense Marc Zell, quien afirmó haber solicitado al expresidente Donald Trump reconsiderar la postura de Estados Unidos frente al reclamo argentino sobre las islas.
La polémica comenzó luego de que el volante Giovani Lo Celso exhibiera una pancarta con la frase “Las Malvinas son argentinas” tras la victoria de Argentina sobre Inglaterra, en un gesto que rápidamente generó reacciones en Reino Unido y abrió una investigación por parte de la FIFA.
El organismo rector del fútbol mundial inició un expediente disciplinario contra la selección argentina debido a la prohibición de realizar manifestaciones políticas durante sus competencias. Entre las posibles sanciones se contempla una multa económica y, en menor medida, castigos deportivos para los involucrados.
Desde el gobierno británico también reaccionaron al episodio. Un portavoz del primer ministro Keir Starmer calificó el hecho como inapropiado y sostuvo que “puede que la Copa del Mundo no sea nuestra, pero las Islas Malvinas sí lo son”, reafirmando la posición histórica de Londres sobre la soberanía del archipiélago.

