Ni el más optimista o pesimista de los fanáticos de Inglaterra y Francia pudo haber anticipado el desarrollo del partido por el tercer lugar del Mundial 2026.
En el último encuentro de Deschamps como técnico de “Les Bleus”, el arranque fue poco menos que una pesadilla en Miami, considerando que ya a los 3 minutos, Inglaterra se puso en ventaja con un golazo de Declan Rice.
Francia no reaccionó y a los 18 minutos, Ezri Konsa no tuvo problemas en el juego aéreo para el 2 x 0.
Inglaterra tuvo como gran eje del ataque a un Bukayo Saka que se vió mas recuperado, al punto de anotar un doblete que le permitió a los “Tres Leones” dejar casi sentenciado el juego con un 4 x 0 al entretiempo.
Sin embargo, con cuatro cambios de por medio, los galos despertaron y en su primera chance del segundo tiempo , Kylian Mbappé anotó el primer descuento.
Luego, Bradley Barcola y el ya mencioado Mbappé aprovecharon los despistes británicos para dejar el marcador 3 x 4 a falta de poco más de 20 minutos de juego.
Inglaterra buscó reaccionar y evitó que los galos siguieran yéndose sobre su portería, encontrando el 5 x 3 en los pies de Saka tras un penal sobre Spence que le permitió a la figura del Arsenal completar su triplete.
Sin embargo, en tiempo de reposición, el partido terminó de “romperse”: Ousmane Dembélé volvió a estrechar cifras con el 4 x 5.
Eso sí, en la reanudación, con un jugadón, el ingresado Jude Bellingham puso el 6 x 4 con el que Inglaterra se quedó con el bronce planetario.
Todo en un partido que hizo historia, siendo el juego por el tercer lugar con más goles en la historia de las Copas del Mundo y es el primer juego en tener al menos 10 tanto desde 1982 (Hungría 10-1 El Salvador)

