Liga Deportiva Alajuelense recuperó la sonrisa en una noche determinante. El conjunto rojinegro ganó, convenció y aseguró su clasificación a las semifinales de la Copa Centroamericana, además de obtener el boleto para la próxima edición de la Copa de Campeones de la Concacaf.
Bryan Ruiz superó así el primero de los dos compromisos que asumió como técnico interino. Con apenas dos días para preparar el encuentro, el exfutbolista entendió que no podía realizar grandes modificaciones tácticas, por lo que concentró su trabajo en fortalecer el aspecto anímico del plantel.
“No podíamos cambiar demasiado en dos días de trabajo. A veces es un tema de confianza y cuando un equipo pierde, muchas veces se entra en desconfianza”, citó.
Ruiz explicó que, junto con Wílmer López y Javier Delgado, procuró devolverles seguridad a los jugadores y recordarles el peso de la camiseta que representan.
El resultado también tuvo un significado especial para el entrenador interino, pues se trató de su primera presentación al frente del equipo en el estadio Alejandro Morera Soto.
“Estoy muy contento por mi primer partido en la Catedral y por el resultado. Ellos hicieron un muy buen partido, nos pusieron en problemas”.
Pese a la buena respuesta del plantel, Ruiz descartó cualquier posibilidad de reconsiderar su permanencia en el banquillo. Su prioridad continúa siendo la situación familiar que atraviesa.
“Sobre reconsiderar si seguir, no es de considerar nada. No hay resultado aquí más importante que la salud de mi esposa”, afirmó.
Bryan aseguró que conoce profundamente la identidad rojinegra, pues llegó al club cuando tenía 12 años. Incluso, aunque dirigió vestido de negro, llevó consigo el escudo de la institución que considera parte fundamental de su vida.
Ese conocimiento de la cantera también influyó en algunas de sus decisiones, entre ellas la titularidad de Yerlan Sosa, futbolista al que ha acompañado desde su etapa en la categoría Sub-17.
“El partido no era fácil y cuando se empezó a tomar la pelota, disfruté mucho viéndolos”, citó.
Otro elemento que destacó fue el regreso de Giancarlo “Pipo” González. Para Ruiz, la experiencia del defensor resultó fundamental en una zona del campo en la que el equipo venía mostrando vulnerabilidad.
“Nos ayudó mucho la llegada de Pipo; teníamos una deficiencia con centrales de poca experiencia. Le agradecí por llegar y ayudarnos de la manera que lo hizo. Y a todos. Hay que entrar en el corazón de la institución. Posiblemente hoy soy el mejor y, si hubiera perdido, capaz que entonces no servía para Alajuelense”, apuntó.
El técnico interino también reconoció que Alajuelense está obligado a competir siempre por la victoria. Aclaró que Ismael Rescalvo realizaba un buen trabajo, aunque los resultados terminaron por precipitar su salida.
La capitanía fue otro de los detalles particulares de la jornada. Ruiz conversó con Celso Borges para explicarle que, pese a la llegada de González, continuaría portando el gafete. Sin embargo, el volante le manifestó que ya había hablado con “Pipo” y consideraba justo devolverle la cinta, pues se había marchado del club siendo capitán.
Ruiz también valoró el respaldo de los aficionados que asistieron al Morera Soto en un momento delicado para el equipo.
“Si bien es cierto que el estadio no estaba lleno, los que vinieron sabían que podíamos sacar el resultado”, destacó.
Con la clasificación a semifinales y el boleto a la Concachampions asegurados, Bryan Ruiz completó exitosamente la primera parte de su misión. El próximo domingo volverá a dirigir a Alajuelense, esta vez frente a Inter San Carlos por el campeonato nacional.
Después de ese encuentro, la dirigencia nombrará al nuevo entrenador del primer equipo y Ruiz regresará a sus funciones con la categoría Sub-20.

