Costa Rica necesitaba una victoria y la consiguió con autoridad en el marcador. En el debut de Bryan Ruiz como técnico interino, la Tricolor venció 0-3 a Nicaragua y cortó una sequía de casi un año sin triunfos.
Orlando Sinclair, Carlos Mora y Kenyel Michel firmaron los goles en una noche que devuelve algo de confianza, aunque no borra la crisis ni resuelve de manera definitiva la lucha por la permanencia en la Liga A.
El equipo salió a buscar el partido, pero durante la primera mitad le faltó precisión para transformar sus llegadas en goles. Brandon Mayorga respondió ante los remates de Carlos Mora y Francisco Calvo, mientras Keylor Navas intervino cuando Nicaragua encontró espacio para inquietar.
Una lesión de Jeyland Mitchell obligó a Ruiz a mover pronto el equipo: Juan Pablo Vargas entró antes de cumplirse los primeros veinte minutos.
La cancha tampoco ayudó. El terreno irregular exigía cuidado en cada salida y dificultaba darle continuidad al juego. Aun así, Costa Rica mantuvo la iniciativa y encontró mejores respuestas tras el descanso.
Al minuto 57’, Yerlan Sosa envió el centro que Sinclair convirtió en el primer gol. Poco después, Carlos Mora aprovechó una combinación ofensiva para ampliar la ventaja. En el cierre, Kenyel Michel puso el 0-3 definitivo.
Ruiz hizo cambios en la alineación y les dio espacio a futbolistas jóvenes, varios de ellos conocidos por su trabajo en selecciones menores. Sosa, de 18 años, tuvo un debut destacado y participó en la jugada del primer tanto. La experiencia de Navas también ofreció seguridad desde el arco, en una noche en la que el equipo necesitaba recuperar orden y confianza.
La victoria llegó después de que Costa Rica quedara sin opciones de avanzar a los cuartos de final. Curazao venció a Trinidad y Tobago antes del partido en Managua y cerró esa puerta; la Tricolor aún tenía, sin embargo, mucho en juego: evitar los puestos de descenso y mantener abierta la posibilidad de llegar a la Copa Oro por otra vía.
El 0-3 permite a Costa Rica tomar aire y llegar con mejores perspectivas al cierre de la fase de grupos. Pero no es momento para confundir alivio con solución.
Bryan Ruiz consiguió una respuesta inmediata de sus jugadores; ahora falta comprobar si el equipo puede sostener ese orden y esa concentración ante Haití. Una victoria era indispensable.
La verdadera prueba será convertirla en el comienzo de una reacción.




