Boca Juniors se quedó con el Superclásico argentino al vencer 1-0 a River Plate en La Bombonera. El partido se le hizo cuesta arriba al Millonario desde temprano: jugó casi todo el encuentro con diez hombres y terminó con nueve.
La noche empezó a torcerse para River al minuto 9, cuando Lucas Martínez Quarta fue expulsado por impedir una ocasión manifiesta de gol. Boca aprovechó la superioridad numérica y abrió el marcador al 27: Lautaro Di Lollo conectó de cabeza un tiro de esquina cobrado por el colombiano Sebastián Villa.
River buscó mantenerse en partido, pero el segundo golpe llegó al 79. Gonzalo Montiel vio la roja directa tras una fuerte entrada sobre Lautaro Blanco. Con dos jugadores menos, el Millonario tuvo poco margen para reaccionar.
Boca dominó la pelota —superó el 70 % de posesión—, aunque no estuvo fino frente al arco. Tuvo el control, pero no consiguió convertir esa ventaja en un marcador más amplio. El árbitro Nicolás Ramírez mostró siete tarjetas amarillas a jugadores xeneizes y dos a los de River, además de las dos expulsiones.
Tras el encuentro, el técnico millonario Leonardo Ponzio cuestionó el uso del VAR. “No quiero que me den, pero tampoco quiero que me quiten”, dijo, y agregó que la expulsión temprana condicionó las posibilidades de su equipo.
La victoria ubicó a Boca segundo en el Grupo A del Clausura y le devolvió el primer puesto de la Tabla Anual. Además, amplió su ventaja en el historial oficial del Superclásico: suma 95 triunfos frente a los 88 de River, con 84 empates. Boca también ganó los dos clásicos disputados en 2026.
Para River, la derrota llega en un año con pocas alegrías y complica su objetivo principal: clasificarse a la Copa Libertadores de 2027. Aunque marcha cuarto en el Grupo B, cayó al octavo lugar de la Tabla Anual, que entrega tres cupos para el torneo continental. Por ahora, su boleto sería para la Copa Sudamericana.

