• 17/05/2022
  • Last Update 16/05/2022 10:45 pm
  • Costa Rica

A Dios rogando y con el mazo dando.

A Dios rogando y con el mazo dando.

La semana anterior nos referimos al microciclo de preparación que inició la Selección de Costa Rica para los partidos eliminatorios contra Panamá, México y Jamaica. Destacamos también la seriedad con la que el seleccionador del combinado canalero, Thomas Christiansen, está planificando este partido en particular, y cerramos la columna con la frase futbolera “Son 90 minutos de vivir o morir”.

Han pasado siete días y ya tenemos más ingredientes para formarnos un criterio de lo que podría ser este determinante juego ante nuestros vecinos del Sur.

Como era predecible en esta ocasión, gran parte de los jugadores convocados al microciclo forman parte de la lista oficial para enfrentar los próximos tres partidos eliminatorios y se unieron a ella algunos legionarios. No hubo mayores sorpresas en el llamado, excepto por la presencia de Douglas López y Daniel Chacón, quienes a pulso se ganaron estar dentro; veremos si serán tomados en cuenta o simplemente “acumularán experiencia”.

Respetamos el llamado de jugadores hecho por Luis Fernando Suárez, pero queda en el ambiente un sinsabor, porque en nuestro criterio, los partidos eliminatorios deben enfrentarse con el mejor recurso disponible. Hay jugadores con cualidades y rendimiento actual sobresalientes y brillan por su ausencia; ignoramos si por ego, capricho u obediencia del técnico. Ejemplo Manfred Ugalde, Christian Bolaños y el mismo Cristian Gamboa, aunque en el caso de éste último se justificó que padece una lesión crónica, sin embargo, jugó con su equipo en Alemania el fin de semana. ¡No queda claro!

Sobre Ugalde, la explicación que da el técnico es que “él renunció a la Selección”, pero, ¿Dónde está el diálogo? ¿Nos limitamos de jugadores de calidad por “cositas”? ¿No existe liderazgo ni humildad para gestionar momentos de verdad y simplemente nos vamos por la vía fácil, la vía del descarte? La Selección de Costa Rica no está en condiciones de prescindir de recursos.

Quedan dos días para enfrentar a Panamá, una selección que vendría con varias ausencias por temas de COVID-19, un elemento que podría cambiar totalmente el esquema y planes de Christiansen.

El cuerpo médico de la Fedefutbol debe cuidar al máximo esos detalles, porque además de compromiso, planificación y argumentos futbolísticos, necesitamos salud en nuestros jugadores.

Los aficionados siguen escépticos, pero en el fondo guardan esperanza de que la Sele reaccione. Esa misma fe parece estar en el seno de la Tricolor, donde la convicción, la calidad y el trabajo deben emerger como ventajas competitivas, porque como todo en la vida: “A Dios rogando y con el mazo dando”.

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