Apertura lleno de desajustes.

En nuestro campeonato no se pueden lanzar las campanas al aire. Lo irregular e inestable es el derrotero de cada fecha.

Cartaginés arranca goleado por Grecia, luego con mil problemas empata con Guanacasteca, se sobrepone y vence a Alajuelense en gran partido, además llena de goles al equipo de San Carlos. En su último juego cuando todo parecía algo estable, Sporting los golea 4 a 1.

Herediano inicia como de costumbre, pierde con Jicaral y Guadalupe FC, pero luego se sobrepone y vence al Saprissa y Pérez Zeledón, sus fanáticos ven un notable crecimiento, pero una vez más viene el descalabro, los manudos los golean y casi los desaparece de la cancha.

Los rojinegros no la ven con Sporting FC, San Carlos, Cartaginés y Santos. Y cuando asoma la palabra crisis y vuelan los fantasmas del pasado, arrollan a los florenses con un categórico marcador.

Por otra parte, la Asociación Deportiva Guanacasteca empata con Sporting FC y Cartaginés, pierde con Guadalupe, Grecia y Santos. Toda una tragedia para el benjamín del torneo, similar a lo que vive Pérez Zeledón.

Saprissa golea 3 a 0 a Santos y Pérez Zeledón, en el interín golea a Alajuelense en la Supercopa. Ya el inflador no daba para más, llegó Herediano y les ganó y luego empató con Guadalupe FC con sufrimiento y polémica. El sábado anterior después de 90 minutos de tome y daca con un cerrado 0 a 0 cayó la anotación en la “Saprihora”. Así que ni el líder y campeón nacional se salva de estos desajustes.

Esto conlleva que nuestros dirigentes tengan el dedo puesto en el gatillo y otros la guillotina bien afilada para destituir a sus técnicos. Aquí no hay paciencia, lo que existe son decisiones drásticas que se le cobra a la misma víctima, el entrenador. En nuestro campeonato un técnico que esté tres torneos en un mismo equipo es todo un éxito, el cambio es algo habitual y no excepcional.

En todos los casos la primera decisión es prescindir del “profe”. Apenas en la fecha cuatro, a dos de ellos se los llevó su racha negativa y hay dos más en capilla ardiente que suman insípidos resultados después de cinco jornadas sin ganar.

Un técnico que logre estar en el banco 100 partidos en un mismo equipo hay que hacerle un monumento. Se está viviendo un inicio de torneo muy convulso e inestable, y pronto vendrán más relevos en el banquillo de técnicos que se les agotó el crédito y el presupuesto.

Leonel Jiménez Rojas, periodista.

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