• 17/10/2021
  • Last Update 17/10/2021 6:27 pm
  • Costa Rica

El fútbol tiene su propia pandemia.

El arbitraje costarricense volvió a ser protagonista por su flojo y dudoso nivel. Es claro que viene de mal en peor, y se mostró decepcionante en la última temporada.

El arbitraje de nuestro fútbol es malo por naturaleza y el entorno es aún peor o una mezcla de todo, es evidente que cada vez los “errores” son peores y cada equipo y cada fanático tendrá los suyos, porque en esto del fútbol cada quien se siente perjudicado.

Todo el entorno del arbitraje es complicado, es un tema que siempre levanta polémica y que normalmente está en manos de dirigentes desconocedores y atrevidos. Desde que el arbitraje pasó a ser administrado por la Fedefutbol perdió autonomía y se llenó de dudas y cuestionamientos.

Acaban de destituir la última Comisión de Arbitraje y muchos ni siquiera conocen la cantidad de cambios en estas comisiones que han removido en los últimos años, con un agravante, no se nota mejoría, ocurre justamente lo contrario.

Algunos van y vuelven, convirtiendo la dirigencia arbitral en una modorra. A manera de excitativa, creemos que no le vendría mal agregar a esta comisión, un futbolista, un técnico y dos exárbitros, junto al representante federativo ojalá sea alguien con conocimiento y carácter, y no los blandengues que han figurado.

¿Cuál es el futuro del arbitraje? ¿Quiénes serán expuestos al escarnio de todo el entorno del fútbol?

Mientras esto ocurre los árbitros seguirán siendo la comidilla muchas veces de los que quieren camuflar la realidad, ya que también el arbitraje se ha convertido en la mejor excusa para justificar la incapacidad.

Es evidente que tenemos un pésimo nivel arbitral, es una pandemia dentro del fútbol. Dichosamente los grandes fallos y errores que se han dado en los estadios han sido sin público, todavía no sabemos qué habría pasado con las gradas llenas de fanáticos.

Para el árbitro sigue siendo muy complicado ya que los otros protagonistas, los jugadores buscan llevar al error y al engaño al soplapitos.

El fútbol de Costa Rica es un teatro del bueno y hay que ver de qué manera se comienza a sancionar de oficio tanto “payasito” que realiza acciones para inducir al error arbitral. Por otra parte, los árbitros no deben salir condicionados, y menos si emocionalmente no están aptos como se ha visto.

Leonel Jiménez Rojas, periodista.

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