El menú variado de la Sele.

“Ojalá puedan ayudarnos con más afición para sentir el calor dentro del estadio”, ha dicho Bryan Ruiz.

Ese clamor, caló en el seno de la Fedefutbol para que actuaran con sentido común y consideración hacia los aficionados. Y no hablo de los “papudos”, hablo de los de siempre, los verdaderos parciales de la selección.

La solemne y absurda estupidez de cobrar ₡95.000 por un boleto fue una burla y ensañamiento contra el bolsillo. Al final pésimo negocio, no pudieron vender 1500 entradas y peor aún, se perdieron los tres puntos

Ahora nos anuncian que los boletos para el partido ante Jamaica costarán ₡12.000 y no ₡60.000, como originalmente lo establecieron. Nos parece una buena decisión, más allá que eso en el fondo sea un “grito desesperado”.

Hay que reconocer que el producto todavía no es bueno, no invitaba a un sacrificio de bolsillo para un partido entre coleros.

La petición del capitán es entendible, ya la Fedefutbol escuchó, ojalá el Ministerio de Salud aumente el porcentaje que está autorizado para el único juego que vamos a tener en casa en octubre, contra El Salvador, ya que los otros 2 juegos son visitas a Honduras y EE.UU.

Por cierto, hay un hecho grave, ¿De qué manera se filtraron entradas que se estaban vendiendo en las afueras del estadio a los mexicanos? Esperamos una explicación a este delicado asunto.

He escuchado algunas críticas sobre la actuación de Jonathan Moya, me parecen inconsecuentes si tomamos en cuenta varios aspectos. Al delantero hay que agradecerle su sacrificio, vino desde Corea del Sur durante 25 horas, entre vuelos y espera. Llegó a la concentración a las 2:00 am del sábado; casi sin dormir entrenó por la mañana y el domingo fue titular. Me sorprendió, porque creí que venía para jugar unos minutos de cambio y para peores “guerreado” lanzándole pases lejos de su control.

Quienes hemos realizado estos viajes sabemos que se dan cambios fisiológicos que afectan durante días: error del técnico.

El colombiano Suárez en Panamá hizo cambios al por mayor esperando muy posiblemente un “churucazo”. El domingo hizo algo similar, al minuto 89‘ ingresó a Kendall Waston, un cambio que nos sonó más a desesperación que a algo planificado. Eso sí, casi se sale con la suya, porque el “gigante” entró con unas ganas y un coraje, que contagió a todo el grupo y estuvimos muy cerca del empate.

En pocos minutos logró lo que no se hizo en todo el juego.

Leonel Jiménez Rojas, periodista.

administrator

Artículos Relacionados