• 30/11/2022
  • Costa Rica

Exabruptos e irrespeto en el fútbol.

Exabruptos e irrespeto en el fútbol.

Desplante, arrogancia, desaire, llámelo de cualquier manera. Las figuras públicas en el fútbol deben ser muy cuidadosas.

La semana anterior, luego de un encuentro en Dallas, el “Chicharito” Hernández se negó a darle un autógrafo a un niño que se acercó con una camisa y un lapicero; estas actitudes desde todo punto de vista reprochables, ensucian su imagen y lo retratan como un futbolista engreído.

Hace unas semanas, Chicharito, se acercó a un sector de gradas con seguidores mexicanos y firmó dos camisas, una del Cruz Azul y otra de Chivas, un aficionado quiso que le firmara una bandera de México, no lo hizo y lo peor la lanzó al suelo, no sabemos si como protesta por no estar en la selección. Hace pocos meses, Cristiano Ronaldo, estuvo en la boca de todos luego de hacer un desaire a un niño autista, dándole un manotazo que le dejó un hematoma y le destruyo su teléfono celular. La madre del niño señaló que era la primera vez que acompañaba a su hijo a un partido de fútbol. Este desplante, vino acompañado de la sempiterna y pobre excusa con una publicación en sus redes sociales.

“Siempre tenemos que ser respetuosos y dar ejemplo a los que aman este deporte, me gustaría disculparme por mi arrebato y si es posible invitarlo a un juego como muestra de juego limpio”. Palabras más, palabras menos ha dicho el mexicano Hernández.

Estos descargos los hacen por el castigo que les dan los fanáticos en las redes sociales y los medios de comunicación, ya que en su fuero interno es lo que menos sienten.

La madre del niño autista dijo: Nos arruinó el día, es triste son unos matones. Él (CR7) también es padre, ¿Cómo se sentiría si agredieran así a su hijo?

Así que en la mayoría de veces, la cura ha sido peor que la enfermedad. Estas groserías no se disculpan escribiendo un Twiter invitando a los niños a ver un partido como han hecho ambos jugadores. La disculpa es personal y directamente con los ofendidos.

Hay una imagen que a todos se nos quedó grabada en el mundial de Brasil 2014 cuando unos de los niños que acompañaban a los jugadores se le acercó a Lionel Messi le extendió la mano, pero este saludó a los árbitros e ignoró al niño. Ronaldinho acudió a una exhibición en Sao Paulo y utilizó a un doble muy conocido en Brasil para firmar autógrafos, y se escapó en su auto.

Leonel Jiménez Rojas, periodista.

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