Ganar crédito, para algunos no es sencillo.

Hace unas semanas, recién llegado al equipo de Santos y luego de una victoria ante el equipo del Cartaginés, el estratega caribeño dedicó el triunfo a los técnicos que como él nunca jugaron profesionalmente.

Erick Rodríguez recordó a aquellos que trabajan en ligas menores, Linafa y Liga de Ascenso donde se encuentran muchos técnicos que no fueron grandes figuras o del todo no jugaron.

El mensaje de Erick era claro a quiénes iba dirigido. Es evidente que hay técnicos que dedican horas analizando a los rivales, además del trabajo que realizan con sus propios jugadores para sacar el mayor rendimiento posible. No es sencillo en Costa Rica llegar a una primera división si no ha sido un jugador de renombre o haya cruzado las fronteras con una sólida trayectoria.

Erick Rodríguez tiene a los “guapileños” en zona de clasificación y muy cerca de consolidarla gracias a sus buenos resultados. Hoy, la tecnología permite estar al día en lo referente al futbol moderno para un refrescamiento permanente. Algunos como Erick, que no tuvo una carrera profesional de futbolista, ha tenido que pagar un derecho de piso. No es fácil seducir a los dirigentes si no se tiene el currículo de haber “pateado” un balón en la primera división.

El extécnico de Liberia y Jicaral, es un ejemplo de ello. Es complicado derribar estos estereotipos, no es sencillo y sólo mediante una adecuada preparación logran salir adelante o asomarse en un reducido círculo vicioso.

Hoy los que desean aprender encuentran los mejores métodos en manejo grupal, en aspectos tácticos, estratégicos, planteamientos, etc. Algunos que no jugaron en la élite, se defienden con su inteligencia, su sentido común, trabajo, estudio y buenas relaciones interpersonales.

Conocemos de varios técnicos sobrevalorados que tuvieron la suerte de dirigir un muy buen equipo, otros encontraron una planilla comprada con una inversión millonaria o una camada de futbolistas importantes.

En cambio, están los otros que pasaron mucho tiempo como asistentes y les ha tocado comenzar con equipos de mitad de la tabla y muchas veces con raquíticos presupuestos.

Ser un buen jugador, no debe ser sinónimo de gran técnico. Hay algunos que nacieron para jugar y pare de contar.

Leonel Jiménez Rojas, periodista.

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