Jugadores para equipos o equipos para jugadores.

El fútbol no tiene lógica, ya que mucho de lo que sucede en él se aleja de lo que uno considera “normal”. Eso no quiere decir que lo que prima es la improvisación o la “chiripa”, no, el éxito siempre estará más cercano del que planifica, trabaja, tiene mejor plantel y la calidad para imponerse.

Las contrataciones siempre serán un factor importante. No nos vamos referir específicamente a los “fichajes bomba”, sino a aquellos jugadores a los que se les han visto condiciones y calidad en equipos pequeños y luego pasan a clubes grandes.

Jugar fútbol no se trata simplemente de correr detrás de un balón, sino que hay que tener recursos físicos, técnicos, tácticos, estratégicos y mentales idóneos para poder rendir.

En el argot del fútbol se dice que “hay jugadores para equipos grandes y para equipos pequeños”, “hay equipos para jugadores y jugadores para equipos”, “hay jugadores para equipos y jugadores para selección”, en fin, no son máximas, porque existen muchas agradables sorpresas y excepciones, pero también hay casos en los que ratifican esas afirmaciones.

Hace algunos años, LDA contrató a varios jugadores que eran sobresalientes en sus equipos y además eran de confianza del técnico de turno. La expectativa con ellos era grande, pero pasaron sin pena ni gloria.

Saprissa, fichó hace algunos meses a varias figuras provenientes de Grecia y Carmelita, con la esperanza de que lograran acoplarse a la filosofía de trabajo del timonel tibaseño, pero el resultado fue similar: paso efímero.

El caso más reciente fue el de Frank Zamora. Un muchacho con buen biotipo, sentido de ubicación, buen remate de media distancia y olfato goleador. Sin embargo, cuatro meses después, determinan que no sigue con los morados y más bien regresó a su antiguo equipo: Guadalupe FC. Razones hay muchas.

Sobran los ejemplos de jugadores que se iniciaron en equipos pequeños y que luego dieron el salto convirtiéndose en estrellas. Otros no pudieron soportar la presión, la exigencia, la crítica, la disciplina y terminaron siendo eternas promesas. Hay otros que tuvieron un paso efímero por grandes clubes, pero regresaron de donde salieron, no porque no tengan calidad, sino porque muchas veces se sienten campeones en su zona de confort.

administrator

Artículos Relacionados