Resultados mediocres, consecuencias fatales.

Desde hace rato se viene cuestionando la labor administrativa, técnica y deportiva de las selecciones nacionales.

La gente se bajoneó por el desastroso papel que hizo la Selección Sub 23 en México.

Repitiendo el camino del ciclo olímpico de hace 4 años que sólo nos dejó dos jugadores consolidados en la selección mayor (Allan Cruz y Ronald Matarrita) muy pocos de esa selección brillaron o aportaron mayores cosas a los equipos de primera división.

En esta ocasión a pesar que la mayoría de aficionados no estuvo de acuerdo con el cuerpo técnico de la Sub 23 por considerar que no estaba capacitado para llevarnos Tokio 2021. Sin embargo, la ilusión estaba centralizada en la buena camada que en su mayoría destacan en nuestro torneo y en la MLS.

Aquí es donde vienen los cuestionamientos y como enderezar el rumbo y no cometer los mismos errores a futuro. Estos jóvenes Sub 23 pertenecen a dos generaciones, del 97 al 2000 clasificaron al Mundial Sub 17 haciendo un papel aceptable, y al Mundial Sub 20 dos años después con una actuación muy discreta. Los dos procesos supervisados por el inefable “Popeye Herrera”.

No se logró la clasificación de la Sub 20 del 2019, con una participación mediocre y dirigidos por Briance Camacho. Ahí inicia el ciclo olímpico con ambas generaciones.

Fuimos a los juegos Centroamericanos (fracaso total), luego juegos Centroamericanos y del Caribe (fracaso extremo).Ni siquiera logramos clasificar a los juegos Panamericanos por segunda ocasión consecutiva en un torneo donde se dan 4 plazas de Concacaf.

Esperábamos clasificar a los olímpicos por el alto nivel y la calidad de nuestros jugadores, pero no fue así. Honduras ha logrado la clasificación venciendo 2 – 1 a Estados Unidos un rival al que no le pudimos hacer un gol.

Mi admiración a los “Catrachos” qué sin mucho bombo ni justificaciones estarán en Tokio. Se tiene que analizar a fondo que se está haciendo mal. Falta de capacidad técnica, mala preparación física, mental, falta de coraje. O una mezcla de todo.

Se debe exigir a la Federación desde ya un plan de trabajo para el siguiente ciclo olímpico. Hay jugadores de 17, 18 y 19 años no cumplidos que se están luciendo en la primera división. Un técnico capacitado y fogueos de peso nos podría regresar a la competencia olímpica.

Leonel Jiménez Rojas, periodista.

administrator

Artículos Relacionados