Urge la figura del oficial de Cumplimiento en el Fútbol.

La industria del fútbol, depende al menos de cinco fuentes principales de ingresos: A. Las entradas a los partidos y las cuotas mensuales de asociados o arrendatarios de sillas o palcos. B. Los derechos televisivos y de radio, C. Los sponsors, D. Los ingresos provenientes de otras actividades comerciales como la explotación de la marca y E. Los traspasos de futbolistas.

Los altos presupuestos que están en juego en cada temporada, las cifras astronómicas con la que se tasan a los futbolistas, y las angustias económicas que experimentan los clubes producto de gastos y cargas sociales, hacen al fútbol una industria muy vulnerable para el lavado de activos.

El mercado de este deporte es de fácil penetración, pues no existen barreras para el ingreso de inversionistas o son muy livianas. Además, la diversificación que existe en cada traspaso de futbolistas (clubes, managers, intermediarios, sponsors) dificulta el control,  y hay un factor muy importante del cual se aprovechan ciertos indeseables: Existen algunos dirigentes ingenuos, poco prudentes y no tienen la preparación para gerenciar en esta industria.

Ante estas realidades que existen a nivel mundial, la Federación Costarricense de Fútbol, debería implementar la figura del “Oficial de Cumplimiento”. Un puesto independiente dentro de la entidad que capacite a las Ligas afiliadas y que coordine directamente con la Unidad de Inteligencia Financiera del Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD) en procura de desarrollar planes de prevención contra la legitimación de capitales y que garantice el “Fair Play Financiero”.

Esa coordinación debe involucrar el requerimiento de información a todos los clubes, la verificación del origen de aportes (si se hacen directamente o por medio de sociedades o fideicomisos), así como los mecanismos ágiles y transparentes para reportar actividades o transacciones que se consideren sospechosas. Eso sí, responsablemente, y no buscando protagonismos, “cacerías de brujas” y menos aún jugar con el honor de nadie.

Deben ajustarse los reglamentos, para que se regulen y tipifiquen este tipo de actos y que cada club o dirigente sepa a qué atenerse legal, administrativa y deportivamente.

¡Que no nos agarre tarde!

administrator

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.