Vergüenza, salimos del Top 50.

Nos preguntamos porque en la selección no hay autocrítica, y por el contrario quienes están alrededor de nuestra tricolor se acomodan en justificaciones y evasivas creyendo que sólo ellos saben de fútbol.

Es una alegría escuchar a Carlos Watson decir que saben el paso a dar para corregir los entuertos que viven en la actualidad. ¿Le creemos esta manifestación del director de selecciones nacionales? Por ahora no.

Dónde está la mano fuerte que cuestione y señale con claridad todas las debilidades que casi todos vemos. Pero no, las disimulan de forma casi patriarcal. Son muchas las flaquezas que todos observamos.

Es una pirámide que viene desde la alta dirigencia hasta quienes supervisan todo el entorno. Nuestra máxima representación está a la deriva desde hace mucho. Un equipo sin verticalidad, ni fuerza de ataque. No tenemos gol porque no generamos peligro claro y en la mayoría de las ocasiones nos quedamos atascados en el último tramo del ataque.

A veces sentimos que se domina al rival porque tenemos el balón, pero no producimos profundidad. Una selección que no tiene cambios de velocidad, menos acelerar en bloque.

Han desaparecido algunos jugadores que mostraban atrevimiento y que improvisaban sobre la marcha. En estos últimos 4 juegos la selección no logró romper la monotonía. Uno espera que si no se alcanza colectivamente, al menos espera ver aventuras individuales. Nada de eso.

Alguien debe sacudir este nido de confort que están viviendo. El juego horizontal reiterado, no sólo nos hace ver muy mal, sino insulso e improductivo. Hemos terminado de la peor manera el 2020 un equipo sin ideas, sin convicción y sin respuesta.

Se necesita un revulsivo desde el banco, la falta de generación de juego y la mejora en el trabajo colectivo es más que evidente. Como es costumbre todos los señalamientos apuntan al director técnico, pero más allá de los claros errores de Ronald González en la escogencia de las nóminas, su estrategia y planteamientos, los futbolistas tienen una cuota importante de lo que sucede en la selección.

Es una pena ver la decadente posición actual del ranking de FIFA, mientras México es noveno y apunta a ser cabeza de grupo para Catar 2020, Costa Rica alcanzó su peor posición (51) de los últimos 10 años.

Leonel Jiménez Rojas, periodista.

administrator

Artículos Relacionados