¡Viva la sangre joven!

Cuando hablamos de fútbol por lo general tenemos en cuenta sólo jugadores de trayectoria, nos aprendemos fácilmente los nombres de los futbolistas tradicionales y de éxito.

En esto, no podemos olvidar que hasta la estrella más brillante comenzó siendo una chispa. El fútbol se compone de pequeñas grandes cosas, es la suma del esfuerzo diario, de la entrega, la dedicación y por supuesto el talento a desarrollar.

¿Quién conoce 10 nombres de Saprissa, Herediano o Liga Deportiva Alajuelense? Casi todos.

¿Quién conoce el nombre de tres jugadores de Carmelita? Casi nadie. Normal, sí. Son jugadores en desarrollo, en un equipo de los llamados pequeños y con poca exposición en los medios.

Las cosas han ido cambiando en el conjunto verdolaga, no por los últimos resultados, sino por lo que viene de atrás. El equipo de la barriada tuvo la suerte de encontrar un tesoro que se llama “Complejo Wilmer López y un empresario rodeado de personas que aman el fútbol y los inunda los sueños. Ellos ganan todos los años el premio a la mayor exposición de jóvenes de la Unafut, además de ser el equipo que mayor aporte hace a las divisiones menores de selección nacional pesimamente aprovechadas por el “Popeye” Herrera.

Carmelita es una verdadera escuela de fútbol, y una realidad como proceso. La Federación Costarricense de Fútbol y su dirigencia debería volver la mirada y el apoyo al sacrificio unilateral de un equipo con mínimos recursos que simboliza esta comunión del Carmelita y el complejo.

Es positivo que cada vez aparezcan más jóvenes con talento, además de un excelente indicativo que se hace muy buen trabajo. Sabemos que hay muchas de estas promesas que están en la mira de algunos equipos tradicionales, y algunos dizque representantes de jugadores que andan viendo como desangran el esfuerzo y sacrificio del club, como ya lo hicieron con dos jugadores que literalmente se los robaron.

El departamento legal de la A.D. Carmelita mantiene un seguimiento en conjunto con la Federación de fútbol para la responsabilidad judicial que compete. A algunos de estos postadolescentes, les pintan maravillas y mediante engaños pueden quemar la carrera de quienes apenas comienzan como profesionales. Claro, esto no se repetirá más e irán hasta las últimas consecuencias.

Leonel Jiménez Rojas, periodista.

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