La salida de Jefferson Brenes del Deportivo Saprissa rumbo al fútbol de Indonesia generó bastante ruido, no sólo por tratarse de uno de los jugadores importantes del cuadro morado, sino también por las cifras que comenzaron a circular alrededor de la negociación.
El volante dejó la “S” para convertirse en nuevo jugador del FC Bhayangkara, equipo con el que firmó un contrato por dos años.
Una vez conocida la noticia, empezó a correr la versión de que Saprissa recibiría al menos $300.000 por la transferencia. Sin embargo, desde la dirigencia tibaseña salieron a aclarar que la realidad es otra: por ahora, no entrará un solo dólar a las arcas moradas por esta operación.
El presidente del club, Roberto Artavia, despejó cualquier duda al ser consultado sobre las cifras que se han mencionado.
“No hay ni 300 ni 350 y no me gusta hablar de montos, pero en este momento es muy fácil, porque la respuesta es no hay un valor económico en la transacción. Hay un valor económico en una segunda transacción, si este equipo de Indonesia coloca a Jefferson en otra liga, en esa transacción sí llevamos un porcentaje”, afirmó Roberto Artavia.
Es decir, Saprissa decidió facilitar la salida del futbolista sin recibir dinero de inmediato. El beneficio económico para los morados podría llegar más adelante, siempre y cuando el club indonesio venda o transfiera a Brenes a otro equipo.
La decisión, según explicó Artavia, pasó principalmente por darle una oportunidad al jugador de cumplir uno de sus objetivos personales: probar suerte fuera de Costa Rica.
Con 29 años, en Saprissa entendieron que posiblemente esta era una de las últimas grandes ventanas que tendría Brenes para dar el salto al extranjero, por lo que prefirieron no atravesársele en el camino.
“Le abrimos la puerta a Jefferson, esto es algo que él tiene en mente hace tiempo, tiene 29 años, es un jugador que yo diría posiblemente por los ciclos de vida de los jugadores, que si no sale ahora, no va a salir y él francamente es como una aspiración personal que tiene de hace mucho tiempo”, destacó.
Brenes había arrancado el semestre con muy buen ritmo y hasta hace pocos días portaba la camiseta número 10 del Saprissa. Pese a eso, la dirigencia consideró que lo correcto era darle luz verde ante una propuesta que también representa una mejora económica importante para el futbolista.
Eso sí, Artavia dejó claro otro punto: Saprissa no le está guardando el campo. El club seguirá adelante, buscará desarrollar a los jugadores que pueden asumir su puesto y, si algún día Brenes quisiera regresar, su eventual vuelta tendría que analizarse como cualquier otro fichaje.
“Decidimos decirle que sí, que vaya, que pruebe y sin ninguna garantía. Nosotros vamos a estar invirtiendo en los muchachos que tenemos para su reemplazo. Al decir sin ninguna garantía, en caso de que él decidiera otra cosa, ya tendríamos que considerarlo como un nuevo fichaje, si es que en aquel momento nos conviene”, explicó.
El jerarca morado insistió durante la conferencia de prensa del jueves en que la operación se manejó pensando principalmente en el crecimiento personal y profesional del jugador.
“Es una oferta económica importante para él, él quería jugar en el extranjero, tiene 29 años y yo voy a decir que la ventana se le va cerrando, no quisimos oponernos y le dimos todas las facilidades para esto. Si se da una segunda transacción, Saprissa va a recibir un porcentaje importante de esa segunda transacción”, recalcó Roberto Artavia.
Así las cosas, no hubo $300.000 ni $350.000 para Saprissa por la salida de Jefferson Brenes. Los morados básicamente le abrieron la puerta para que aprovechara la oportunidad en Indonesia y apostaron a obtener un beneficio económico en el futuro, en caso de que el futbolista sea negociado nuevamente.

