• 07/09/2026
  • Costa Rica

¡Saprissa mandó en casa ajena! Silenció el Morera Soto y desató el “¡Fuera Rescalvo!”

¡Saprissa mandó en casa ajena! Silenció el Morera Soto y desató el “¡Fuera Rescalvo!”

La fiesta estaba preparada en el Alejandro Morera Soto, pero terminó vestida completamente de morado. Saprissa volvió a golpear a su eterno rival y lo hizo donde más duele: en su propia casa.

El conjunto tibaseño se impuso 0 x 2 sobre l a Liga Deportiva Alajuelense en una nueva edición del Clásico Nacional, conquistó tres puntos de enorme valor y puso fin a una espera de más de tres años sin celebrar una victoria en territorio rojinegro.

Y no fue únicamente el resultado. Saprissa jugó con personalidad, se sintió cómodo durante buena parte del compromiso y terminó manejando el escenario como si el Morera Soto fuera su propia casa.

La presión, mientras tanto, fue trasladándose poco a poco hacia Alajuelense.

El primer golpe llegó apenas comenzando la segunda parte. Al minuto 47, una serie de rebotes dentro del área rojinegra terminó dejando el balón a disposición de Orlando Sinclair, quien aprovechó la oportunidad para romper el cero y poner adelante al Monstruo.

Fue un mazazo para la Liga.

Alajuelense todavía intentaba asimilar el primer gol cuando Saprissa volvió a golpear.

Solo cuatro minutos después, al 51′, Sebastián Acuña sacó un remate que terminó en el fondo de las redes con complicidad del guardameta Washington Ortega.

En cuestión de minutos, Saprissa había construido una ventaja que terminaría siendo lapidaria.

El técnico rojinegro buscó respuestas desde el banquillo, movió sus piezas e intentó cambiarle la cara al equipo, pero nada funcionó. La Liga no encontró la reacción que necesitaba y, conforme avanzaron los minutos, la frustración comenzó a trasladarse de la cancha hacia las graderías.

Entonces llegó otro de los momentos que marcaron la noche.

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“¡Fuera Rescalvo, fuera Rescalvo!”, comenzó a escucharse desde las tribunas del Morera Soto.

El Clásico estaba perdido y la paciencia de una parte de la afición rojinegra también parecía haberse agotado.

Saprissa, por su parte, administró la ventaja y esperó el pitazo final para celebrar una victoria que significa mucho más que tres puntos.

El cuadro morado rompió una larga sequía sin ganar en el Morera Soto, derrotó a su máximo rival, fortaleció su posición en la cima y salió enormemente fortalecido de uno de los partidos que siempre marca el pulso del campeonato.

La fotografía final dejó dos realidades completamente opuestas: Saprissa celebrando en territorio enemigo y marchándose del Morera Soto con la satisfacción de haber sometido a su eterno adversario. Alajuelense, en cambio, quedó golpeado, rodeado de cuestionamientos y con su técnico en el centro de todas las miradas.

El Morera Soto esperaba una fiesta rojinegra.

Saprissa llegó, se adueñó de ella y terminó celebrándola vestido de morado.

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