La historia de James Rodríguez con la Selección de Colombia llegó a su final. A los 35 años, el histórico número diez anunció el martes su retiro del combinado cafetero, después de una trayectoria de 15 años marcada por tres Copas del Mundo, actuaciones memorables y una conexión especial con la afición cafetera.
“Hoy quiero hablarles desde el corazón. Después de muchos años, muchos partidos, muchas alegrías y también momentos duros, siento que llegó el momento de cerrar una de las etapas más importantes de mi vida: mi camino con la Selección Colombia”, expresó el mediocampista mediante un video publicado en sus redes sociales.
James se marcha como el futbolista con más apariciones en la historia de la Selección colombiana, luego de disputar 131 encuentros. Además, anotó 31 goles y quedó ubicado como el segundo máximo artillero del país, únicamente superado por Radamel Falcao García.
El volante, recientemente incorporado al Atlético Nacional de Medellín, también fue capitán de Colombia durante el Mundial de 2026, disputado en México, Estados Unidos y Canadá. En ese torneo, el conjunto sudamericano quedó eliminado ante Suiza en los octavos de final, tras un empate sin goles y una posterior definición por penales.
“Vestir esta camiseta fue un sueño, pero también una responsabilidad enorme”, manifestó el exjugador del Real Madrid, Bayern Múnich, Everton, Mónaco y Porto, entre otros clubes.
Brasil 2014, el torneo que lo convirtió en figura mundial
El momento más brillante de James con Colombia se produjo en la Copa del Mundo de Brasil 2014. Con apenas 22 años, marcó seis goles, obtuvo la Bota de Oro y encabezó al equipo que alcanzó por primera vez los cuartos de final de un Mundial.
Su actuación más recordada ocurrió ante Uruguay. James controló el balón con el pecho, giró frente al área y ejecutó una potente volea que terminó en el fondo de la portería. Aquella anotación fue elegida como la mejor del torneo y posteriormente recibió el Premio Puskás.
Durante más de una década, el zurdo fue el principal conductor ofensivo de Colombia. Incluso en etapas complicadas con sus clubes, acostumbraba recuperar su mejor versión cuando vestía la camiseta de su país.
Una muestra de ese compromiso se produjo en la Copa América Centenario de 2016. Pese a sufrir molestias en un hombro, James disputó el encuentro ante Paraguay y marcó uno de los goles del triunfo colombiano por 2-1. Colombia finalizó aquella competencia en la tercera posición, resultado que repitió en la edición de 2021.
Un último gran capítulo en la Copa América
Cuando algunos consideraban que sus mejores momentos habían quedado atrás, James protagonizó un extraordinario resurgimiento en la Copa América de 2024.
El mediocampista fue elegido como el mejor jugador del torneo y estableció un récord de seis asistencias. Su influencia resultó fundamental para que Colombia alcanzara la final, en la que cayó de manera agónica frente a Argentina.
Su recorrido mundialista estuvo lleno de contrastes. Tras brillar en Brasil 2014, llegó con problemas físicos a Rusia 2018, mientras que Colombia no consiguió clasificarse para Catar 2022. En 2026 volvió a la máxima competencia, aunque lo hizo sin el ritmo ideal después de contar con pocos minutos en Minnesota United de la MLS.
James aseguró que siempre tuvo como propósito abandonar la Selección dejando la camiseta colombiana en una posición superior a la que encontró.
“Quería aportar, quería dejar huella, ayudar a que Colombia creyera que podía competir contra cualquiera. Hoy, mirando el camino recorrido, siento que lo conseguí”, señaló.
El número diez cierra así una etapa que lo colocó junto a las figuras más importantes del fútbol colombiano. Heredero futbolístico de Carlos “El Pibe” Valderrama, James fue talento, liderazgo y esperanza para toda una generación.
“Yo me voy tranquilo porque sé que lo di absolutamente todo”, concluyó.
Colombia deberá aprender ahora a caminar sin su gran referente de los últimos 15 años. James Rodríguez se retira de la Selección, pero deja detrás una camiseta número diez convertida en símbolo, un gol inolvidable ante Uruguay y una huella que permanecerá en la memoria del fútbol cafetero.

