Carlos Vela tuvo claro, junto a la dirigencia de Liga Deportiva Alajuelense, que la apuesta fallida con Ismael Rescalvo obligaba a dar un golpe de timón. Ese cambio de rumbo llegó con Óscar Ramírez.
El gerente deportivo rojinegro, reconoció que el paso reciente no fue sencillo para el club: “Fueron semanas difíciles; uno lo que más desea es transmitir las alegrías que dice Óscar Ramírez, ganar cada partido y encarar cada competencia buscando los títulos; es la responsabilidad que lleva la posición y es el privilegio que lleva el estar en un club como la Liga”, apuntó.
Vela admitió que, cuando los resultados no llegan y el equipo suma dos o tres partidos sin ganar, las críticas aparecen y forman parte del juego.
Sobre su forma de asumir esa presión, fue directo: “Quien me conoce, sabe que tengo apertura, soy humilde, tengo autocrítica y trato de sacar esto adelante. Creo que el único camino es ganando partidos, eso es lo que quiere la gente y lo tengo clarísimo”, aseguró.
Para Vela, el relevo en el banquillo será determinante para los manudos. De hecho, el equipo ya mostró una reacción contundente en los encuentros en que Bryan Ruiz dirigió como técnico interino, acompañado por Wílmer López y Javier Delgado.
De cara a lo que viene, el panorama también le genera optimismo: “Afortunadamente, seguimos vivos en Centroamérica, estamos en una zona, en un lugar de privilegio en las semifinales; pero sí tenemos que remontar posiciones en el torneo nacional y eso está claro y estoy seguro de que en esta segunda mitad del semestre nos va a ir bien”, manifestó.

