El Ministerio de Deportes de República Dominicana anunció que la selección de fútbol de Haití no podrá disputar partidos en instalaciones deportivas dominicanas. La decisión se conoció el viernes, luego de los disturbios registrados en los accesos al Estadio Olímpico Félix Sánchez, previo al encuentro en que Haití derrotó 1 x 4 al equipo local por la Liga de Naciones de Concacaf.
El ministro Kelvin Cruz justificó la medida por los intentos de un grupo de aficionados haitianos y dominicanos de entrar por la fuerza al estadio, donde fueron detenidos por el personal de seguridad. Cruz calificó de “inaceptable” lo ocurrido y sostuvo que la decisión se basa en las normas que rigen el uso de los recintos deportivos del país.
La polémica también creció por las palabras del atacante haitiano Wilson Isidor, quien anotó dos goles en el partido. Durante la celebración, gritó: “La Española es Haití. Esto es Haití”. La expresión generó reacciones en República Dominicana, donde el presidente de la Federación de Fútbol, José Deschamps, consideró que “no fueron atinadas las palabras”, dadas las tensiones entre ambos países.
República Dominicana y Haití comparten la isla La Española y mantienen una relación marcada por disputas históricas y diferencias políticas y migratorias. El partido, el primero de Haití en territorio dominicano en 13 años, se disputó en un momento especialmente sensible por la crisis de violencia en Haití y las tensiones relacionadas con la migración.
La Dirección General de Migración dominicana informó que entre enero y agosto de 2026 deportó a 265.412 personas en situación migratoria irregular, entregadas a las autoridades haitianas en los pasos fronterizos.

