Costa Rica perdió 2 x 0 ante Haití en el Sabina Park de Kingston y sumó una nueva decepción en la Liga de Naciones de Concacaf. Lo sucedido ya no se puede explicar como un tropiezo aislado: después de dejar escapar una ventaja de tres goles frente a Curazao, la Selección volvió a caer y se marchó sin puntos de sus dos primeros partidos.
El resultado golpea a todos: al cuerpo técnico, a los jugadores, a la afición y a los dirigentes que decidieron mantener a Fernando Batista en el cargo. La derrota anterior fue calificada como un “accidente” por el entrenador argentino, pero lo ocurrido en Jamaica agranda las dudas sobre el rumbo del equipo. La realidad es incómoda y la preocupación crece.
Costa Rica tuvo un comienzo prometedor. A los 30 segundos, Carlos Barahona encontró espacio y envió un centro al área que Josimar Méndez intentó aprovechar. La Tricolor presionó arriba y volvió a acercarse al gol al minuto 6, cuando Méndez sacó un derechazo que pasó cerca.
Pero el equipo no concretó y Haití sí. Jean Bellegarde abrió el marcador al minuto 8, en la primera llegada clara de los caribeños. El gol frenó el impulso costarricense y le permitió al rival tomar confianza. Aunque Batista pedía a sus jugadores que atacaran, Costa Rica apenas produjo algunas aproximaciones: un remate lejano de Méndez y un centro de Barahona.
Haití encontró espacios cada vez que aceleró. Don Louicius complicó a la defensa y Jeyland Mitchell tuvo que intervenir en varias ocasiones. El zaguero fue uno de los pocos futbolistas ticos que logró sostener un nivel competitivo.
La Sele buscó el empate, pero volvió a faltarle contundencia. Barahona conectó de cabeza tras una combinación con Darryl Araya, mientras que el arquero Alexandre Pierre le negó el gol a Orlando Sinclair. Carlos Mora y Josimar Alcócer, llamados a desequilibrar, tuvieron poca influencia en el juego.
Al minuto 38 llegó el segundo golpe. Una acción que comenzó con un error defensivo terminó en un centro de Fabrice Picault que Francisco Calvo desvió hacia su propio arco. Concacaf registró la jugada como autogol, al considerar que el balón no iba dirigido a portería antes del contacto del defensor. Haití se fue al descanso con una ventaja que Costa Rica ya no pudo remontar.
Batista intentó cambiar el panorama para el complemento con los ingresos de Gerson Torres y Douglas López por Carlos Mora y Sebastián Acuña. La Tricolor buscó el descuento, pero no encontró claridad en el último pase ni precisión para definir. Méndez no logró aprovechar varios centros de Araya; una jugada de táctica fija terminó sin rematador y un disparo de Orlando Galo se fue desviado.
Doryan Rodríguez entró al minuto 58 por Sinclair y Gerson Torres aportó movimiento y provocó algunas faltas, pero el marcador no cambió. Costa Rica tuvo intentos, aunque nunca consiguió transformar esa insistencia en una amenaza constante.
El pitazo final dejó a la Selección ante una realidad cada vez más difícil de disimular. Después de lo ocurrido ante Curazao, se esperaba una respuesta; ante Haití, lo que apareció fueron más preguntas. Costa Rica necesita corregir, pero primero debe reconocer la dimensión del problema. La crisis ya no se sostiene llamándole a cada fracaso: accidente.

