La muerte de Diego Armando Maradona vuelve a ocupar el centro de la atención judicial en Argentina. La Fiscalía solicitó penas de entre cuatro y doce años de prisión contra seis profesionales de la salud que tuvieron a su cargo la atención del exfutbolista durante los días previos a su fallecimiento, ocurrido el 25 de noviembre de 2020.
Después de siete meses de debate judicial, el proceso que se desarrolla en los tribunales de San Isidro, al norte de Buenos Aires, ingresó en una etapa decisiva con la presentación de los alegatos del Ministerio Público.
La acusación establece diferentes grados de responsabilidad entre los integrantes del equipo médico encargado de supervisar la internación domiciliaria del excapitán de la Selección Argentina.
Para tres médicos, la Fiscalía solicitó condenas de entre ocho y doce años de prisión por el delito de homicidio con dolo eventual, figura jurídica que contempla aquellos casos en los que una persona, aun conociendo la posibilidad de provocar un resultado mortal, continúa con su conducta y acepta ese riesgo.
“Habiendo previsto el riesgo y aceptándolo, con indiferencia produjeron el resultado”, sostuvo el fiscal Ferrari durante su exposición ante el tribunal.
En cuanto a los otros tres imputados, un psicólogo, un enfermero y el coordinador de este último, el Ministerio Público consideró que sus actuaciones constituyeron homicidio culposo, al atribuirles conductas negligentes e imprudentes, sin que se demostrara aceptación consciente del riesgo de muerte.
Para el psicólogo se solicitaron cinco años de cárcel, mientras que para el enfermero y su coordinador se pidieron cuatro años de prisión.
Adicionalmente, la Fiscalía reclamó diez años de inhabilitación para el ejercicio profesional de los seis acusados.
Aunque no solicitó su detención inmediata en caso de una eventual sentencia condenatoria, sí pidió que se les impida abandonar el territorio argentino.
UN MÉDICO QUEDA FUERA DE LA ACUSACIÓN
Una de las decisiones que llamó la atención durante la audiencia fue la determinación de la Fiscalía de no sostener cargos contra el médico clínico Pedro Di Spagna, séptimo profesional investigado en este proceso.
La noticia provocó una reacción de sorpresa en el propio médico, quien manifestó ante los periodistas:
“No lo puedo creer, todavía no caigo”.
La solicitud de absolución representa un giro importante en su situación procesal, aunque la resolución definitiva corresponderá al tribunal.
LA FISCALÍA SOSTIENE QUE MARADONA PUDO HABER SOBREVIVIDO
Uno de los momentos más sensibles de la jornada se produjo cuando los representantes del Ministerio Público volvieron a presentar fotografías del cuerpo sin vida del histórico número diez argentino.
Las imágenes provocaron el llanto de sus hijas Dalma, Gianinna y Jana, quienes se encontraban presentes en la sala de audiencias.
“La muerte era evitable y la atención médica fue inadecuada”, afirmó el fiscal Cosme Iribarren, al explicar la posición de la acusación sobre las circunstancias que rodearon el fallecimiento.
Maradona murió a los 60 años, el 25 de noviembre de 2020, como consecuencia de un edema pulmonar y un paro cardiorrespiratorio, mientras permanecía bajo cuidados médicos en una vivienda de Tigre, en las cercanías de Buenos Aires.
El exfutbolista había sido sometido el 3 de noviembre de ese mismo año a una intervención quirúrgica por un hematoma subdural, procedimiento que había resultado exitoso.
Posteriormente fue trasladado a una residencia para continuar su recuperación, bajo la responsabilidad de un equipo de profesionales cuya actuación se encuentra ahora bajo cuestionamiento judicial.
«LO DEJARON A SU SUERTE», SOSTIENE LA ACUSACIÓN
Durante su intervención, el fiscal Ferrari cuestionó severamente el desempeño de los encargados de velar por la salud del campeón mundial de México 1986.
Según su exposición, los profesionales incumplieron obligaciones esenciales y omitieron actuaciones médicas que, a criterio del Ministerio Público, pudieron haber evitado el desenlace fatal.
Los integrantes del equipo médico “infringieron los deberes a su cargo, ejecutaron acciones contrarias al arte de curar, omitieron todos los actos que debían ejecutar y colocaron a Maradona en una situación de desamparo, librándolo a su suerte”, manifestó Ferrari.
El representante de la Fiscalía también cuestionó la preparación y el criterio con que se manejó la recuperación del exjugador.
“Existió un grupo de improvisados que olvidaron en todo momento que trataban a un paciente vulnerable y complejo”, expresó.
Las afirmaciones reflejan la posición del Ministerio Público, que considera que existieron graves incumplimientos en la atención médica brindada al exfutbolista.
LAS DEFENSAS RECHAZAN LAS ACUSACIONES
Los profesionales sometidos a juicio mantienen su posición de inocencia y cuestionan los argumentos presentados por la Fiscalía.
Vadim Mischanchuk, abogado defensor de la psiquiatra Agustina Cosachov, aseguró que no existen elementos suficientes para acreditar que su representada actuara con dolo eventual.
“Es un punto flojo del alegato de la fiscalía”, declaró el abogado.
Por su parte, Fernando Burlando, representante legal de dos de las hijas de Maradona, expresó su respaldo a la exposición de los fiscales, cuyos alegatos calificó de “brillantes”.
El proceso judicial acumula cerca de 45 audiencias y más de un centenar de declaraciones entre testigos e imputados.
A pesar de la cantidad de testimonios y elementos examinados durante el debate, el fiscal Ferrari aseguró que “el núcleo histórico de la imputación ha permanecido intacto”.
LA JUSTICIA TIENE LA ÚLTIMA PALABRA
Con el inicio de los alegatos del Ministerio Público y de las partes querellantes, previstos para extenderse durante aproximadamente dos semanas, el juicio entra en su fase decisiva.
La Fiscalía ya expuso las penas que considera correspondientes y los fundamentos de su acusación. Ahora será el turno de las restantes partes antes de que el tribunal adopte una resolución.
Casi seis años después de la muerte de Diego Armando Maradona, la justicia argentina continúa intentando establecer si su fallecimiento fue consecuencia inevitable de su condición médica o si existieron actuaciones y omisiones profesionales penalmente responsables.
La dimensión histórica y deportiva de Maradona convirtió su fallecimiento en una noticia que conmocionó al mundo. Sin embargo, en los tribunales, más allá de la figura del ídolo, lo que debe determinarse es la responsabilidad individual de quienes tenían a su cargo su atención médica.
Porque ni la trascendencia mundial de la víctima puede sustituir las pruebas, ni la condición profesional de los acusados puede eximirlos de responder ante la justicia si se demuestra su responsabilidad.
La última palabra la tendrá el tribunal.

