Cristiano Ronaldo enfrenta una suspensión preventiva de la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF), luego de abandonar la concentración de la selección antes del encuentro contra Dinamarca, en Copenhague. La medida no establece todavía cuál sería el castigo definitivo: mientras tanto, la Federación investiga las circunstancias de su salida.
El diario portugués O Jogo informó que la decisión se tomó con base en el artículo 160, apartado 2, del reglamento disciplinario de la FPF, que contempla el apartamiento provisional en casos de ausencia o abandono de una concentración nacional.
El episodio se produjo después del partido que Portugal le ganó 2-1 a Noruega. Ronaldo permaneció en el banquillo, calentó durante el segundo tiempo, pero no ingresó. Posteriormente dejó el grupo antes del compromiso siguiente.
La polémica se enmarca en las diferencias entre el capitán portugués y el seleccionador Jorge Jesus. En un comunicado difundido días atrás, Ronaldo reconoció que marcharse fue un error y ofreció disculpas a sus compañeros, a los aficionados y al pueblo portugués. También sostuvo que el técnico no respetó los acuerdos que, según su versión, habían establecido sobre su participación en los partidos de esa fecha de la Liga de Naciones.
La investigación deberá determinar, principalmente, si el delantero se retiró sin autorización. El abogado Paulo Samagaio explicó a O Jogo que la eventual sanción dependerá de que se compruebe que la ausencia fue una decisión voluntaria del jugador.
El reglamento portugués establece para este tipo de situaciones una suspensión de entre uno y seis meses, además de una multa que podría ir de 510 a 1.020 euros. Por ahora, la medida preventiva no define cuál de esas consecuencias se aplicaría ni por cuánto tiempo.
Ronaldo también admitió que su condición de capitán podría pesar en el análisis disciplinario. En su comunicado señaló que su papel dentro del equipo debía considerarse un agravante, no una razón para recibir un trato especial. El futbolista, de 41 años, afirmó que aceptará lo que resuelva la Federación y dejó abierta la posibilidad de volver a la selección cuando cumpla la sanción, siempre que se encuentre en buenas condiciones físicas y mantenga actividad con su club.
En su explicación, el atacante aseguró que el conflicto comenzó por las expectativas sobre los minutos que jugaría. Según relató, al inicio de la etapa de Jesus habían acordado administrar su carga física y repartir su participación entre los partidos de la ventana.
Cristiano, dijo que el plan contemplaba que jugara el primer y el último encuentro, con sustituciones previstas. También afirmó que rechazó quedarse en Portugal durante los compromisos como visitante, pues consideraba que esa opción no correspondía a su papel de capitán.
Antes del duelo ante Noruega, un integrante del cuerpo técnico le habría consultado si estaba disponible para jugar cerca de media hora. Ronaldo aseguró que aceptó, aunque ese partido no formaba parte del plan inicial. Calentó desde el descanso, pero finalmente no fue utilizado.
El portugués sostuvo que esa decisión no fue la única causa de su reacción. Dijo sentirse afectado porque, a su juicio, el entrenador se apartó de lo previamente conversado. Después del encuentro tampoco saludó a los aficionados, una conducta que luego reconoció como equivocada.
El delantero relató que dos días después se reunió con Jesus y con Simão Coutinho, director deportivo del Al Nassr. Según su versión, acordaron que el seleccionador explicaría públicamente que la propuesta de dosificar su participación había surgido del cuerpo técnico y que fue un error hacerlo calentar sin darle minutos.
Ronaldo afirma que las declaraciones posteriores de Jesus no reflejaron lo pactado. También cuestionó el tono que el entrenador utilizó ante la prensa y consideró que no coincidía con la forma en que se había expresado en privado. El capitán sostuvo que, tras ese episodio, sintió que ya no tenía espacio dentro del grupo y por eso decidió marcharse.
Jesus evitó profundizar en el tema. En su primera reacción dijo que debía leer el comunicado antes de responder y, posteriormente, señaló que seguiría trabajando al frente de la selección sin añadir comentarios.
La duración de una eventual sanción podría determinar si Ronaldo estará disponible para los próximos compromisos. Según O Jogo, si el castigo se limita a un mes, el atacante podría regresar para los partidos ante Dinamarca, en Braga, el 14 de noviembre, y Gales, en Cardiff, tres días después. Una suspensión cercana a los seis meses también lo dejaría en riesgo de perderse los cuartos de final de la Liga de Naciones, previstos para marzo de 2027.
Portugal ya aseguró su presencia en esa ronda tras ganar sus cuatro partidos del grupo: derrotó a Gales, a Noruega en dos ocasiones y a Dinamarca. El equipo de Jesus busca defender el título obtenido en la edición anterior.

